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lunes, 3 de octubre de 2016

Cuenta 140 - La raza

Tres  días después de completar el exterminio de las otras razas, comenzaron una guerra civil.

El anterior microrrelato resultó ganador en la semana dedicada a la raza.
Vaya mi agradecimiento para Juan Aparicio Belmonte y El Cultural.


Otros microrrelatos que presenté fueron:

La primera vez que se duchó con su padre, se alegró de ser mulato por parte de madre.

“Los humanos somos superiores”, repuso con autosuficiencia al extraterrestre que había recorrido 50 años luz en busca de vida inteligente.

Y cuando su madre lo escuchaba hablar con tanto odio de los negros, se preguntaba qué haría si descubriera a su verdadero padre.

Aquella mañana hizo lo mismo que los demás: se afeitó, se dio una ducha y salió. En la calle, le pegaron un tiro por ser diferente.

El director del hotel avisa: “Ya no se dan situaciones racistas con el equipaje. Los blancos traen las maletas; los negros las transportan”.

El joven blanco se sienta en el único asiento que queda libre: se niega a cedérselo  a la joven negra que pronto tendrá un hijo de él.

En cuanto leyeron la noticia, lo despidieron: incluyó el nombre de los sherpas con los que el alpinista inglés coronó el K2.

Con el anillo que le regalaron, podía cambiar el color de su piel. Lo detuvieron porque pensaron que lo había robado cuando era negro.

El único momento en el que no hablaba de razas era cuando miraba el medallero de su país.

Tras someterse a una operación de retina, el líder del KKK dejó de ver en color. Sorprendido, descubrió que todos los blancos eran grises.

Llamaba “moros” a los musulmanes y “chinos” a los orientales. Natural de Ucrania, se daba a conocer como “el ruso”.

Aunque sabía que lo hacía con buena intención, no toleraba que su apoderado, disléxico, manifestara con orgullo: “Es un torero de azar”.

No tenía para comer. Menos, para comprar un coche. Aun así, ya cerca de la frontera, se interesaba mucho por la comodidad de los maleteros.

Desde que fichó por el equipo de fútbol americano, sólo había dicho una vez: “¿Es que soy negro?” para reclamar que le pasaran la pelota.

El nuevo misionero quiso dejar claro que los ángeles eran blancos y no tenían sexo.
Los nativos se quedaron mucho más tranquilos.

Todos los individuos de La Tierra adquirieron el mismo color verdoso. Terminaron así los problemas raciales. Comenzaron los de salud.
  
El día que su novia le dijo que no estaría con él si fuera gitano, encontró un significado positivo a la expresión: “Quedarse sin blanca”.
  
Tenía sangre africana, china, sueca, saudí y gitana. Todos lo consideraban un tipo de raza. Él se preguntaba cuál.

Desde el campo de concentración donde los había encerrado, sus últimos clones dirigían otros que albergaban a los de fases anteriores. 

En la guardería, los hijos de los racistas sólo quieren jugar con las muñecas negras y orientales.
  
Unos jóvenes pintaron al Cristo Negro de color blanco. Desde entonces, tiene más devotos: lo conocen como el Cristo Negro Albino.

Una vez completado el genocidio de individuos de otras razas, asesinó a los de la suya. Luego, sin saber qué hacer, comenzó a clonarse.

Era la décimo tercera vez que un sherpa coronaba el Everest  antes de que lo hiciera oficialmente aquel inglés.

La víspera del primer día de colegio, se pintó la cara de blanco para pasar desapercibido. Al entrar en el aula, vio que su tutor era negro.

Aún no daba crédito: se acababa de convertir en el décimo quinto afroamericano en ganar un Oscar por interpretar un papel de esclavo.

En un auditorio repleto de gitanos, hablaba contra los prejuicios raciales sin sacar la mano del bolsillo donde guardaba su billetera.
  
Todas las noches, soñaba que era negro. Cuando despertaba, lo era.

El hospital nunca impedía el acceso a ningún individuo de otra raza, sólo que iban directos a la morgue.
  
Tras duras disputas racistas, cuando surcaron el cielo de la aldea un dragón blanco y otro negro, sus habitantes huyeron de ambos por igual.  

Era una tribu singular, formada por blancos y negros que convivían en armonía y montaban cebras.

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