Etiquetas...

martes, 11 de octubre de 2016

Cuenta 140 - "El descontrol"



  • Cada vez que intentaba ordenar la casa, su familia sufría una crisis de ansiedad.

  • En su penúltimo intento de suicidio, murieron, accidentalmente, todos sus seres queridos.

Estos dos microrrelatos fueron finalistas del Cuenta140 en la semana dedicada al descontrol. Vaya mi agradecimiento para Juan Aparicio Belmonte por seleccionarlos.

Los siguientes, que también escribí, no tuvieron esa suerte:

  • Sabía que pasaba algo desde que su mujer no se preocupaba  de si subía el asiento de la tapa del váter. 
  • Una vez más, tras no saber dónde había guardado aquel archivo, perdía algo más que información.
  • Tenía controlada la situación de Australia hasta que su amigo Pepín quitó los alfileres a aquella maldita mariposa.
  • Nadie pudo intuir que aquel encuentro de veteranos Scouts acabaría en orgía.
  • Y cuando el diluvio por fin cesó, se le ocurrió cantar para celebrarlo.
  • Por extrañas circunstancias, sus compatriotas -todos republicanos- se quedaron ciegos. Para recuperar el trono, decidió sacarse un ojo.
  • Era la tercera vez que Superman se acercaba para susurrarme algo al oído y me reventaba el tímpano…
  • Lanzó una pequeña piedra al cielo y, para sorpresa de todos, regresó convertida en un meteorito de treinta metros.
  • Cada vez que pasaba lista en clase, encontraba a un nuevo alumno.
  • Tras el tercer embarazo, su esposa dio a luz una hermosa niña que, al igual que las otras, tenía los ojos de su amigo Javi.
  • Desde que su esposa ingresó en el cuerpo de bomberos, ha crecido, de forma exponencial, el número de incendios no fortuitos.
  • A pesar de que era un excelente controlador aéreo, no fue capaz de esquivar ninguno de los platos que le lanzó a la cabeza su exmujer.
  • Tras las múltiples salidas nocturnas del grupo de amigos, ya nunca volverían a jugar el tradicional partido “solteros contra casados”.
  • Los primeros violines blandieron sus arcos cuando el director insinuó que no tenía claro quién debía ser el concertino.
  • En la oficina, todos intentaban manipularle. Ninguno era consciente de que hacía lo que le venía en gana. Y también con ellos.
  • Llevaba cuatro meses, siete años y un día sin perder el control.
  • Desde su fundación, sólo había habido alumnas. El día que llegó el primer joven, lo acogieron como a una más. Él acabó perdiendo el control.
  • Ignoraba que todo lo que leía se hacía realidad. Hasta que llegó a Kafka…
  • Ella le dijo que sí, aunque le recitara la lista de la compra.
  • Cuando gritó: “¡Nos abordan por la derecha!”, ninguno de los marineros supo a dónde acudir.
  • Ese día, más que nunca, le echaban en cara su impuntualidad: era la tercera vez que llegaba tarde al baño.
  • No pudo aguantar más... Acuciado por el estrés, subió a la azotea e hizo saltar a su jefe.
  • Cuando lo contrataron en la fábrica, el insigne matemático descubrió que el orden de los factores sí alteraba el producto.
  • Segundos antes de su fusilamiento, le lanzaron una pistola... Él mismo se pegó un tiro.

2 comentarios:

  1. Hay muchos muy buenos que también podrían haber sido seleccionados.
    Puedes pasar ya a garabateador de letras 2.0.

    ResponderEliminar
  2. Hay muchos muy buenos que también podrían haber sido seleccionados.
    Puedes pasar ya a garabateador de letras 2.0.

    ResponderEliminar