Etiquetas...

sábado, 21 de septiembre de 2019

Segunda historia para #viajessostenibles, de Zenda


Mundo ignorado

El sol está a punto de asomarse tras una acacia. La tierra de la sabana aún es una gigantesca sombra que refleja el miedo de Koinet, uno de los dos jóvenes masáis que hoy debe cazar su primer león. Lo acompañan Lemuani (su hermano), el padre de ambos (Mingati) y yo: un americano que recorre África en bicicleta. En la tribu, tienen prohibido realizar este rito ancestral, pero Mingati prefiere arriesgarse a recibir un castigo que conllevaría su destierro.

Hemos caminado 5 kilómetros desde que salimos del boma*. Nuestras pisadas no suenan. A 30 metros de donde nos encontramos, un león contempla el amanecer de pie, absorto por la belleza del firmamento anaranjado. Lemuani tira su lanza para acabar con la vida de éste. Casi al unísono, Koinet se prepara. Se escora, da una pequeña carrera y arroja con fuerza su arma, pero no consigue, como era su propósito, desviar el proyectil de Lemuani de su trayectoria. El enorme felino muere. Lemuani llora. Koinet se siente fracasado. Mientras, su lanza prosigue el ascenso hasta caer y clavarse sobre la superficie a una distancia de 100 metros de donde la lanzó. Su padre, enfadado, grita: “¡Koinet!”, recriminándole lo que pretendía evitar. Yo me siento avergonzado por ser un mero espectador.

En el mismo instante, a 10.000 kilómetros de allí -concretamente en mi ciudad- Steve Miller logra que su jabalina recorra 99 metros. Mientras llora emocionado, el público que abarrota el Estadio Olímpico de Los Ángeles corea su nombre. Su marca es el récord del mundo.



*Poblado en masái


Primera historia para #viajessostenibles, de Zenda


Más allá de la realidad

Tenían un viaje pendiente desde que eran novios y, ahora, jubilados, por fin podían hacerlo. El despertador sonó a las 7:00, se arreglaron y cogieron el Cercanías que los llevaba a la capital. Una vez allí, caminaron hasta una agencia. Entraron y tomaron asiento en una de las mesas que estaba libre. “Buenos días. Queremos ir al país de Nunca Jamás”, dijo ella. “Siempre hemos querido volar. Y sin necesidad de alas”, añadió él. Tras escucharlos, el agente que los atendía puso cara de sorpresa, calló unos segundos y, después, argumentó que su proposición carecía de lógica. Entonces, le pidieron que planificara una semana en el País de las Maravillas. “Nada más ilógico que ese lugar. Por favor, indíquenos las coordenadas del agujero por el que debemos tirarnos e iremos hasta allí en bici”. El empleado soltó una carcajada. “Esto es una broma, ¿verdad? ¡Wonderland también es ficticio!”, exclamó. Los viejos, avergonzados, pidieron disculpas al agente, que las aceptó con sorna. “Éste debe ser un buen día. Vámonos”, murmuró ella. Él, ya de pie, la miró sonriendo, le tendió la mano para que se levantase y emprendieron el regreso a Macondo.

martes, 3 de septiembre de 2019

Vida resuelta


Recibí una llamada de un número desconocido. Una voz distorsionada me pedía que matara al vecino del 3°F a cambio de 10.000 euros. Cuando colgué y me dirigía hacia la comisaría, volvió a sonar mi móvil. La oferta subía a 40.000... Mi mujer y yo estábamos en paro, nadie tragaba al vecino y, además, vivía solo, así que acepté. La voz me explicó que tenía que entrar de madrugada en el piso. Para ello, encontraría una llave bajo el felpudo, así como un cheque que podría cobrar en cuanto comprobara que había cumplido mi parte. En la caja de la luz, hallaría una pistola con silenciador.
Llegado el día, me puse unos guantes para no dejar huellas y seguí sus indicaciones. Cogí la llave, el cheque, la Smith & Wesson y entré. Me moví en silencio y llegué a la habitación de la víctima. Miraba su cama cuando recibí una puñalada en la espalda que me atravesó el pulmón. Mientras moría, el vecino me confesó el lío con mi mujer. Luego, metió la mano en mi bolsillo y recuperó su cheque.




Microrrelato finalista del concurso #crimenperfecto, del Grupo Tierra Trivium

Vaya mi agradecimiento para el jurado y mi enhorabuena para Osvalo A. Reyes, ganador.

https://grupotierratrivium.com/2019/09/06/finalistas-concurso-crimenperfecto/



Amor y pena


Llegó mientras preparábamos el atrezo del musical con el que íbamos a hacer la gira. Mi primera impresión al verlo fue negativa: me pareció grosero y frívolo, hasta que comenzó a cantar los temas de la obra. Aún desconozco si lo que sentí mientras lo escuchaba fue envidia o admiración, pero mis venas se transformaron en pentagramas y mis hematíes, en notas.
Una tarde, tras el ensayo, esperé a que salieran todos y me lancé hacia sus labios. Estaba convencido de que recibiría un gancho de izquierda cuando me vi besándome con él hasta morir, hasta resucitar. Nos hicimos novios: para él, lo más importante era yo; para mí, lo más importante era él; nos daba igual lo que dijeran. Pero también lo nuestro tenía fecha de caducidad. El día que cumplíamos diez años, dos meses y tres días juntos, le pedí que me olvidara. –Déjame y rehaz tu vida –le repetí hasta la extenuación... Prefirió quedarse conmigo asesinando a un guardia de la cárcel.



Microrrelato finalista del concurso #crimenperfecto, del Grupo Tierra Trivium

Vaya mi agradecimiento para el jurado y mi enhorabuena para Osvalo A. Reyes, ganador.

https://grupotierratrivium.com/2019/09/06/finalistas-concurso-crimenperfecto/





martes, 27 de agosto de 2019

V Relatos con Banda Sonora



Borrón y cuento nuevo
La mujer enciende la aspiradora a 3000 revoluciones y succiona con ella todo lo que encuentra a su paso: un anillo de boda, varias fotos y cartas hechas pedazos, tiritas, maquillaje para disimular los moratones y pastillas antidepresivas que ya no piensa tomar más. Luego, persigue a una cucaracha que ha entrado de la calle, hasta que le da caza bajo el mueble de la tele y la aspira. Ya solo le faltan para llenar la bolsa, antes de tirarla a la basura, los trocitos de porcelana mezclados con las cenizas de su marido.

El anterior microrrelato fue uno de los cuatro finalistas de la quinta edición del concurso "Relatos con banda sonora" (tras ganar en la tercera semana), que organiza  Escuela de Escritores para la Ventana de la SER. Está inspirado en la canción de los Enemigos "Desde el jergón", que podéis escuchar aquí:

El concurso lo ganó Patricia Collazo, a la que felicito, y fueron también finalistas Beatriz Díaz Rodríguez y Mª del Carmen Caamano López (enhorabuena también a ambas).

Muchas gracias a Escuela de Escritores y a La Ventana por organizar este concurso y ser, siempre, abanderados del microrrelato. En esta ocasión, en concreto, a Roberto Sánchez y a Jorge Dioni.

Durante la final del 26 de agosto en los estudios de SER Málaga

Desde el enlace siguiente, puedes leer todos los finalistas

Para escuchar el programa haz clic aquí: 
(de 18:30 a 19:00 horas es el concurso)


ENTCerrados 4




Preliminares

No pudo encontrar la paz hasta que comenzó a ganar dinero. Sus clientes, anónimos, le hacían llegar 15000 dólares y una foto de la futura víctima que estudiaba hasta aprenderse sus rasgos. Jamás se equivocó de persona. Ni sintió remordimientos. Aunque siempre dejara junto al finado un pequeño ramo de flores.
Hace diez años que se retiró. Su familia no podría imaginar a qué se dedicaba. Él lo había olvidado, pero hace un mes que, de forma aleatoria, revive alguno de sus crímenes en sueños.
Desde que ha despertado hoy, examina una foto de sí mismo mientras sostiene cinco tulipanes púrpuras.


Este microrrelato fue uno de los candidatos finales (junto a otros diez) del  ENTCerrados 4, que debía empezar con la frase No pudo encontrar la paz y terminar con cinco tulipanes púrpuras. Gracias al jurado formado por Leticia Bustamante y JAMS. Y felicidades a los cuatro seleccionados finales.


jueves, 6 de junio de 2019

VII Certamen Internacional de Microrrelatos "Cardenal Mendoza"


Materiales de una relación

Al principio, nuestro amor era de papel: hacíamos con él papiroflexia y construíamos avioncitos para volar por guiones de cortometrajes con finales felices. No sabemos cómo se hizo de plástico.  Éste es un componente que el tiempo casi no puede corromper, pero es artificial, falso. Así que preferimos transformarlo en cristal, diáfano, aunque muy frágil. Pronto nos pareció una botella de brandy jerezano que nos hizo pasar, de nuevo, grandes momentos, hasta que se quedó vacía… Tú te sentiste náufraga y una mañana te fuiste, llevándotela contigo. Pero no le introdujiste una carta y la lanzaste al mar, sino que la tiraste directamente a la basura. Aún dudo si en el contenedor de orgánica o en el del vidrio, para reciclarla.

Este microrrelato fue el ganador del VII Certamen Internacional de Microrrelatos "Cardenal Mendoza". Muchísimas gracias al jurado por la enorme alegría que me dieron, así como a las bodegas Sánchez Romate por el magnífico premio.
Aprovecho también para felicitar a Nicolás Rodríguez Sanabria, a Ignacio Elguero y a Joan Graell Piqué por el segundo, el tercero y la mención Cardenal Mendoza Non Plus Ultra, respectivamente.

https://www.cardenalmendoza.com/es/blog/fallo-del-vii-certamen-internacional-de-microrrelatos-cardenal-mendozahttps://www.cardenalmendoza.com/es/blog/fallo-del-vii-certamen-internacional-de-microrrelatos-cardenal-mendoza

https://www.diariosur.es/culturas/libros/malagueno-gabriel-perez-20181103002353-nt.html

https://www.vinetur.com/2018102948608/el-autor-malagueno-gabriel-perez-martinez-gana-el-vii-certamen-de-microrrelatos-cardenal-mendoza.html

https://www.diariodejerez.es/ocio/premio-cardenal-mendoza-gabriel-perez_0_1297670652.html

VI Concurso de microrrelatos de la San Silvestre Salmantina



A mar
Al comienzo de la carrera, Maica y yo somos dos olas que se deslizan ingrávidas para romper tras la orilla de la salida. Luego, en busca del horizonte. Y las olas las constituyen miles de pequeñas gotas de agua como las que forman las nubes. Nos encontramos en una que el viento mueve veloz, hasta que el cansancio aparece. Y la sensación de ingravidez, que antes nos hacía flotar donde renacen otros corredores, se eclipsa como la luz en el fondo de un pozo. A pocos kilómetros de la meta, debajo de nosotros, hay una cordillera de picos afilados, fríos, de las dimensiones de una galaxia. E, irremediablemente, nos despeñamos cuando empieza a llover. O mejor, volamos.


Este microrrelato que presenté al VI Concurso de microrrelatos de la San Silvestre Salmantina resultó seleccionado para su publicación en la revista. Muchas gracias al Jurado y vaya mi felicitación para Ánder Balzategui, Patricia Collazo y Modes Lobato, ganadores del primer, segundo y tercer premio, respectivamente.




http://www.sansilvestresalmantina.com/concurso-micro-relatos.php
http://www.sansilvestresalmantina.com/revistas-sansil/files/revista2018.pdf


Hierro (símbolo químico: fe)




Hierro (símbolo químico: fe)

Mis éxitos caben en una pequeña cajita de música que repite la misma melodía.
Mis fracasos, sin embargo, tienen el tamaño del Coloso de Rodas, aunque con las piernas cerradas, lo que me impide llegar a puerto y corro el riesgo de ahogarme. Vuelan de forma aleatoria según soplan mis recuerdos. Son de hierro macizo, como esta ingente figura del Dios del Sol. Se mueven veloces, descontrolados, y podrían aplastarme si me dejo vencer. Pero es en el silencio de la noche cuando la almohada me convence de que si los miras desde lejos parecen lentejas. Y con mis sueños me las como.


El anterior microrrelato fue seleccionado en el VI CONCURSO NACIONAL ‹‹TONO ESCOBEDO›› DE RELATOS BREVES "Las 7 maravillas del mundo" para su publicación. 
El ganador absoluto fue Javier Palanca. Vaya mi enhorabuena para él y para Ángel Sáiz, que resultó vencedor en la categoría "El Faro de Alejandría".


Wonderland 2018


Han pasado meses desde que el concurso de microrrelatos del Wonderland de Ràdio 4 de mi admirada Rosa Gil se canceló. Ojalá ambos vuelvan pronto...

Comparto en esta entrada los microrrelatos que escribí y resultaron finalistas en una temporada que, desgraciadamente, terminó en noviembre. Dejo, también, enlaces al blog del programa para que podáis leer los microrrelatos de compañeras y compañeros de quienes intento aprender.


FILTRADO
El asesino implacable, tras cometer otro crimen, se transforma en un hombre de hielo. Por suerte para él y por desgracia para  los habitantes de la ciudad, es invierno y las temperaturas presagian una nueva glaciación. De un golpe seco en la nuca con su puño, pesado como un iceberg, asesina a un padre en un parque solitario mientras el hijo, subido a un tobogán, lo ve todo.  El niño baja, acorrala al depravado asesino, coge unas ramas secas y les prende fuego. Lo derrite. Se forma un charco de grandes dimensiones y se lo bebe. No tarda en orinarlo.


ÁRBOLES
Por mi trabajo de jardinera, siempre llevaba barro en las botas, tanto que los meses que te fuiste por trabajo, no quise barrer la casa para que la tierra cubriera el suelo. Creció entonces un roble en el cuarto del niño y en el nuestro, una higuera. Yo te esperaba subida a sus ramas mientras nuestro hijo dormía. Llegó el otoño y entraron cumulonimbos por el teléfono. Estuvo lloviendo durante dos semanas y perdieron sus pétalos las begonias del salón. Llegaste en diciembre. Nos encantó que aparecieras con un árbol de Navidad, aunque olieras a perfume. Pero era de plástico.


CORPORE SANO
El niño escucha un aullido a sus espaldas mientras camina solo por el bosque. Asustado, echa a correr y no ve el pozo que se hunde entre la hierba. Cae cinco metros sin lastimarse. Levanta la cabeza y admira el círculo de luz que está convencido de alcanzar en cuanto Dios lo ayude. Reza tres padrenuestros cuando el cubo que se encuentra fuera se desprende hasta sus brazos. Agarra la cuerda. Está bien sujeta y sólo tiene que escalar a través de ella para salir, pero así como saca un diez en Religión, nunca le había interesado la Educación Física.


Pruebas

Una mañana, entró en mi consulta. Venía a que le recetara unas gotas para la rinitis, pero al darle la mano para despedirnos, noté unas rápidas pulsaciones y le prescribí un ecocardiograma y un tac abdominal. Telefoneé a una clínica donde los hacían, consiguiéndole una cita para esa tarde. Al día siguiente, volvió a verme. Apareció coincidiendo con la puesta de sol. Se sentó al otro lado de la mesa. Me entregó las pruebas. Estaba temblorosa. Yo, también. Debía cerciorarme de si en su corazón había sitio para mí o, por el contrario, ya era una piedra en su riñón.

(Este último microrrelato resultó ganador el último día de concurso). 

http://www.rtve.es/alacarta/audios/wonderland/wonderland-3-novembre-2018/4818683/# (Desde el minuto 33, más o menos, podéis escuchar el relato narrado por mí).